Los ojos hundidos, caracterizados por estar ubicados más atrás en la órbita, pueden crear una apariencia sombreada, intensa o, a veces, cansada. Mientras que algunos encuentran esta mirada misteriosa y atractiva, otros buscan una estética más abierta, femenina y despierta. La causa anatómica de los ojos hundidos suele ser un borde supraorbitario prominente (la cresta ósea sobre el […]). Cirugía de Feminización Facial (FFS), la remodelación de esta estructura ósea es un procedimiento fundamental para suavizar el tercio superior del rostro y lograr una mirada armoniosa y femenina. El afeitado del reborde supraorbitario, también conocido como contorno frontal o reconstrucción frontal tipo III, es la técnica quirúrgica utilizada para reducir la proyección de esta cresta ósea, abriendo así la mirada y creando una apariencia más juvenil y accesible.
La decisión de someterse a un afeitado del reborde supraorbitario es profundamente personal y está arraigada en el deseo de armonía facial. mujeres transgénero En personas no binarias que se someten a cirugía de párpados, un arco superciliar prominente es un importante marcador masculino. Reducir esta prominencia no es solo una cuestión estética, sino que busca armonizar la apariencia física con la identidad de género. En el caso de las personas cisgénero, el procedimiento puede corregir predisposiciones genéticas o cambios relacionados con la edad que han hecho que los ojos se vean pesados o encapuchados. Comprender los matices quirúrgicos, el proceso de recuperación y los posibles resultados es esencial para cualquier persona que esté considerando este procedimiento transformador.
Desde el punto de vista matizado de un cirujano especializado en Feminización Facial La cirugía (FFS), en la región periorbitaria (que abarca los ojos y sus estructuras circundantes), presenta una frontera crítica para lograr una armonía estética y una feminización óptimas.
— Perspectiva clínica del Dr. MFO

Tabla de contenido
Anatomía del reborde supraorbitario y ojos hundidos
Para apreciar el impacto del afeitado del reborde supraorbitario, primero es necesario comprender la compleja anatomía de la frente y la región ocular. El reborde supraorbitario es el hueso grueso y curvo que forma el límite superior de la órbita. Sirve como punto de inserción para los músculos corrugador superciliar (que surcan el entrecejo) y el músculo frontal (que eleva las cejas). En muchas personas con ojos hundidos, este reborde es prominente de forma natural y se proyecta hacia adelante, creando un efecto de ceja prominente. Esta proyección proyecta una sombra sobre el párpado superior y el propio ojo, haciendo que los ojos parezcan más pequeños y la mirada más intensa.
La profundidad del ojo también se ve influenciada por la posición del tabique orbitario y las almohadillas grasas dentro de la órbita. Cuando el reborde óseo es prominente, la envoltura de tejido blando se desplaza hacia adelante, lo que a menudo resulta en una ceja densa y un párpado superior caído. Esto es distinto de la simple laxitud cutánea; se trata de un problema esquelético que no se puede corregir completamente solo con procedimientos de tejido blando. El afeitado del reborde supraorbitario aborda la causa raíz al reducir el volumen óseo, permitiendo que los tejidos blandos se asienten en una posición más natural y adelantada con respecto al ojo.

El procedimiento quirúrgico: reconstrucción frontal tipo III
El método de referencia para corregir un reborde supraorbitario prominente en la cirugía de frente con fosas nasales es la reconstrucción frontal tipo III. Este procedimiento quirúrgico invasivo implica acceder al hueso frontal mediante una incisión. Existen dos abordajes principales: el abordaje coronal (incisión a través del cuero cabelludo) y el abordaje a lo largo de la línea del cabello (incisión a lo largo de la línea del cabello). La elección depende de la línea del cabello del paciente, la elasticidad del cuero cabelludo y el resultado deseado. El abordaje coronal ofrece una excelente visibilidad, pero eleva la línea del cabello, mientras que el abordaje a lo largo de la línea del cabello la preserva, pero ofrece un acceso ligeramente más limitado.
Una vez elevado el colgajo frontal, el cirujano visualiza el hueso frontal y los rebordes supraorbitarios. El objetivo es reducir la proyección de la cresta ósea sin comprometer la integridad estructural del cráneo. Esto se logra utilizando herramientas quirúrgicas especializadas. Como se indica en la literatura quirúrgica, “El reborde supraorbitario se remodela con una fresa”. Esta técnica de fresado permite una reducción precisa y controlada del hueso, suavizando la protuberancia prominente para crear una curva suave y continua desde la frente hasta el puente nasal. El procedimiento suele extenderse a los rebordes orbitarios laterales para asegurar una transición fluida y abrir los ojos horizontalmente.
El borde supraorbitario se remodela con una fresa.
— Referencia de cirugía AO
El papel de las osteotomías y los injertos óseos
En algunos casos, sobre todo cuando la frente está muy hundida o la prominencia cefálica es extrema, un simple fresado puede no ser suficiente. El cirujano podría tener que realizar una osteotomía (una fractura controlada del hueso). Esto implica cortar el reborde supraorbitario y desplazarlo hacia atrás para reducir la proyección. Cuando se extrae o reduce significativamente el hueso, es fundamental mantener la integridad estructural. En la reconstrucción de tipo III, se suele extraer todo el segmento óseo de la frente, se remodela y se vuelve a unir con placas y tornillos de titanio. Esto permite una reducción drástica de la prominencia y la creación de un contorno frontal suave y femenino.
El injerto óseo se utiliza a veces para rellenar defectos o suavizar irregularidades tras el fresado. El hueso extraído de la frente se puede moler hasta formar una pasta (polvo de hueso) y volver a aplicar en la zona. Esta técnica garantiza una transición uniforme y evita el efecto de "rebaba excesiva", donde el hueso se vuelve demasiado delgado. La maestría del cirujano reside en crear una curva natural que complemente los demás rasgos faciales del paciente, como la nariz y el mentón.
Las fracturas aisladas de la pared anterior con fragmentos desplazados requieren corrección quirúrgica para restaurar el contorno normal de la frente.
— Artículo de PMC
Impacto en la estética ocular: Abriendo la mirada
El objetivo estético principal del afeitado del reborde supraorbitario es abrir la mirada. Al reducir la prominencia ósea sobre los ojos, se producen simultáneamente varios cambios positivos. En primer lugar, se elimina la sombra proyectada por el arco superciliar. Esto permite que la luz incida de forma más directa en el párpado superior y el ojo, haciendo que los ojos parezcan más brillantes y prominentes. En segundo lugar, la reducción del volumen óseo permite que los tejidos blandos (piel, grasa y músculo) se ubiquen hacia adelante. Esto puede reducir la caída del párpado superior, dejando al descubierto una mayor parte del pliegue palpebral y del iris.
Para ojos hundidos, este procedimiento puede ser transformador. Un paciente que antes sentía que sus ojos estaban ocultos o eclipsados a menudo informa que sus ojos se ven más grandes y expresivos después de la cirugía. El procedimiento también facilita otras cirugías para mejorar la apariencia de los ojos. Por ejemplo, una blefaroplastia superior (cirugía de párpado) suele realizarse junto con el contorno de la frente. Al eliminar la obstrucción ósea, la blefaroplastia puede lograr un pliegue palpebral doble más definido, realzando aún más la forma del ojo. El resultado es un equilibrio armonioso entre la frente, las cejas y los ojos.

Combinación del afeitado del reborde supraorbitario con otros procedimientos
El afeitado del reborde supraorbitario rara vez se realiza de forma aislada. Es fundamental en la Cirugía de Feminización Facial integral, a menudo combinada con otros procedimientos para maximizar el impacto estético. La combinación más común es con un levantamiento de cejas. Mientras que el afeitado del reborde reduce la prominencia ósea, el levantamiento de cejas corrige la posición de las cejas. En muchos rostros masculinos, las cejas son bajas y densas. El levantamiento de cejas eleva la cola de la ceja, creando una forma más arqueada y femenina que complementa la frente recién contorneada.
Otras combinaciones comunes incluyen rinoplastia (cirugía de nariz) y avance de la línea capilar. El contorno de la frente crea las condiciones para un perfil equilibrado; una rinoplastia puede refinar la nariz para que coincida con el nuevo ángulo de la frente, mientras que el avance de la línea capilar la baja para reducir la altura vertical de la frente. Para los pacientes que buscan una transformación completa, estos procedimientos suelen realizarse por etapas o simultáneamente para minimizar el tiempo total de recuperación.
| Procedimiento | Anatomía del objetivo | Ubicación de la incisión | Anestesia | Recuperación |
| Afeitado del borde supraorbitario | Hueso frontal, borde supraorbitario | Coronal o línea del cabello | General | 2-3 semanas (hinchazón/moretones) |
| Levantamiento de cejas | Músculo frontal, corrugadores | Cuero cabelludo o párpado superior | General/Local | 1-2 semanas (sensación de lifting) |
| rinoplastia | Huesos nasales, cartílago | Nariz interior o columela | General | 2-4 semanas (congestión) |
| Reducción de la línea del cabello | Cuero cabelludo, piel de la frente | A lo largo de la línea del cabello | General/Local | 2-3 semanas (entumecimiento) |
La sinergia con el afeitado del reborde orbital lateral
Si bien el reborde supraorbitario central es el enfoque principal, los rebordes orbitarios laterales (los bordes externos de las cuencas oculares) también desempeñan un papel crucial en la apariencia del ojo. Los rebordes laterales prominentes pueden hacer que los ojos se vean hundidos y estrechos. El afeitado del reborde orbitario lateral, que a menudo se realiza junto con la reducción del reborde central, ensancha la cuenca ocular horizontalmente. Esto crea una apariencia de ojo más abierto y almendrado, muy deseable en la cirugía de reborde de párpados. La combinación de la reducción central y lateral crea un contorno orbital suave y continuo que enmarca los ojos de forma hermosa.
Este enfoque integral garantiza una apertura ocular no solo vertical (reduciendo el arco superciliar) sino también horizontal (reduciendo los bordes laterales). Esta doble acción es especialmente eficaz para ojos hundidos, ya que aborda la confinamiento desde todos los ángulos. El resultado es una mirada abierta, luminosa y armoniosamente integrada con el resto de los rasgos faciales.
Recuperación y cuidados postoperatorios
El rasurado del reborde supraorbitario es un procedimiento quirúrgico mayor que requiere un período de recuperación considerable. La cirugía suele realizarse bajo anestesia general y requiere hospitalización durante una noche. Inmediatamente después de la cirugía, los pacientes experimentarán hinchazón, hematomas y entumecimiento en la frente y el cuero cabelludo. Se mantiene la cabeza elevada para reducir la hinchazón y se aplican compresas frías alrededor de los ojos (no directamente sobre la incisión). El dolor suele controlarse con medicamentos recetados, aunque es común sentir tirantez y presión.
Manejo de la hinchazón y el entumecimiento
La inflamación alcanza su punto máximo alrededor del segundo o tercer día y disminuye gradualmente durante las semanas siguientes. Sin embargo, la inflamación residual puede persistir durante varios meses mientras los tejidos se asientan. El entumecimiento en la frente y el cuero cabelludo es un efecto secundario temporal de la disección necesaria para acceder al hueso. La sensibilidad suele recuperarse en un plazo de 3 a 6 meses, aunque la recuperación completa puede tardar hasta un año. Los pacientes deben evitar actividades extenuantes, agacharse y levantar objetos pesados durante al menos 4 a 6 semanas para prevenir el aumento de la presión arterial y el sangrado.
La cicatrización es una preocupación principal para muchos pacientes. Con una incisión coronal, la cicatriz queda oculta en la línea del cabello y es prácticamente invisible una vez cicatrizada. Con una incisión en la línea del cabello, la cicatriz se ubica a lo largo del borde frontal de la línea del cabello. Los cirujanos utilizan un cierre meticuloso. técnicas Para asegurar que la cicatriz quede fina y bien disimulada entre los folículos pilosos. La protección solar es fundamental durante la fase de cicatrización para prevenir la hiperpigmentación de la cicatriz.
Resultados a largo plazo y mantenimiento
Los resultados del afeitado del reborde supraorbitario son permanentes. Una vez remodelado el hueso, no vuelve a crecer. Sin embargo, el proceso de envejecimiento continúa. La piel eventualmente perderá elasticidad y la gravedad actuará sobre los tejidos blandos. Si bien la estructura ósea conserva su aspecto femenino, los pacientes podrían eventualmente requerir mantenimiento no quirúrgico, como Botox para relajar los músculos de las cejas o rellenos para restaurar el volumen perdido en las sienes. El objetivo de la cirugía es crear una base juvenil y femenina que envejezca con gracia.
Es fundamental que los pacientes tengan expectativas realistas. Si bien el rasurado del reborde supraorbitario puede abrir drásticamente los ojos hundidos, no puede cambiar la forma ni el color originales de los ojos. Es un procedimiento estructural que realza la belleza natural de los ojos al eliminar la obstrucción ósea. El resultado estético final depende de la habilidad del cirujano, la anatomía del paciente y el proceso de cicatrización.
Bibliografía
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